Markets

 

Los mercados de comida en Palermo son extraordinarios. Ambitos callejeros donde la vida se vive con el placer que da el gusto por la comida. Muerta la Vuciría que pintó Guttuso, sofocada en su propio éxito, quedan los mercados de Ballarò y Capo.

Food markets in Palermo are glorious, unforgettable. Street markets where life is lived with the pleasure for good food. The once famous Vuciria market, painted by Guttuso, now is dead victim of its own success. But we still have Ballarò and Capo.

African markets

Dicen que la quintaesencia de un pueblo está en sus mercados, y es verdad. Los mercados africanos son pobres en mercancías pero riquísimos en todo lo demás: en sensaciones, olores, colores, en humanidad, ajetreo, multitudes, en “el alegre desorden de la vida africana”, como dice Sergi Ramis en su maravilloso libro “Mercados africanos”, publicado por Altair en 2002. Vale la pena comprar el libro aunque sólo fuera por la maravillosa introducción de Ramis, donde en dos páginas consigue ponernos ante los ojos todo ese maravilloso mundo.

They say that the soul of a nation lives in its markets. African markets are poor in merchandises but extremely riches in everything else – sensations, smells, colours, in people, hustle and bustle, in “the happy disorder of African live”, as stated by Sergi Ramis in his wonderful book “Mercados Africanos”, published in Barcelona by Altair Ed. in 2002. It is worth to buy the book not only by its photos but also by the marvellous Introduction, two pages in which Ramis displays the marvellous world of the African markets.

Estas fotos fueron tomadas en Etiopía en el mes de septiembre, en distintos mercados. Las dos primeras en Gondar, al norte del país. Gondar es una población agradable cuyo único mérito es tener un gran castillo de estilo medieval europeo. Ibamos nosotras un poco aburridas cuando nos topamos con un mercado semanal de cabras, pequeño y modesto, que se desplegaba en un par de calles. Los tratantes estaban tan sorprendidos de ver a dos mujeres blancas fotografiando cabras que ni siquiera reaccionaban.

These pictures were taken in Ethiopia during September, iin different markets. The first two in Gondar, north of the country. Gondar is a pleasant town which only attraction is a huge medioeval style castle. We were wandering with a point of boredom when we discovered a weekly goat market, tiny and modest, which displayed in a couple of streets. Traders were so stupefied in seeing two white women shooting the goats that they didn’t react.

Las dos últimas fotos son del mercado de carne de Harar, ciudad amurallada de mayoría islamista al este del país. Es ésta una ciudad muy alabada por el turismo occidental por ser “diferente” del resto de Etiopía. Efectivamente, es diferente en su concepción urbanística de abigarradas callejuelas y en que tiene muchas mezquitas, pero por lo demás no difiere mucho del resto del país.

The last two pictures were shot in the meat market of Harar, a walled town of islamic culture. This town has been highly praised by the western tourism because it’s “different” from the rest. Actually Harar is different in its urban conception of jumbled alleys and also because there are many mosques, but apart from that it is not so different from the rest of Ethiopia.

Hats

El verano madrileño es matador. Con tanto calorazo lo que menos apetece es tirarse a la calle cámara en mano, así que no os extrañen mis ausencias.
Esta foto fue tomada a primeros de junio, cuando todavía se podía caminar sin riesgo a perecer, en el mercado de San Antón, ese invento sacaperras con aire moderno que se sacó de la chistera el anterior alcalde de la ciudad.

Madrid summer is killing. With temperatures raising to 40º, you don’t feel like walking around the streets with a camera in hand. This picture was taken at the beginning of June when it was still possible to stroll around. The place is San Antón market, in Chueca, a fancy place to spend lots of money in silly things. Though hats can be very useful against relentless sun.

Ballarò market

Palermo es una ciudad rica en mercados al aire libre. De hecho, me parece que no hay ninguno cubierto. Mercados de antigüedades, de ropa, rastrillos, etc. Pero por encima de todo están los mercados de comida, imprescindibles, con una calidad estupenda. Se nota que a los palermitanos no sólo les gusta comer, sino que les gusta comer bien. Ballarò es el mayor mercado de comida en Palermo, no tan grande ni tan impresionante como la Pescheria de Catania, pero tiene esa indiscutible atmósfera mediterránea.

Palermo hosts lots of open air markets. Flea markets, clothes, etc. but above all there are the food markets. They are essential, with a very good quality. People in Palermo like to eat but they like to eat well. Ballarò is the biggest food market. Not so big as Pescheria in Catania but it has that unmistakable Mediterranean atmosphere.